La vivienda como eje fundamental de la Agenda 2030 y la Nueva Agenda Urbana

La Agenda para el Desarrollo Sostenible (Agenda 2030), aprobada en 2015 en el marco de las Naciones Unidas, plantea como parte de su Objetivo 11 – Ciudades y Comunidades Sostenibles, la meta 11.1: Asegurar de aquí al 2030 el acceso de todas las personas a viviendas y servicios básicos adecuados, seguros y asequibles (…)”.

Adicionalmente, el logro de una buena parte del resto de las metas planteadas por los Objetivos de Desarrollo Sostenible, tiene relación directa con el acceso de las personas a una vivienda adecuada. Por ejemplo, el Objetivo 1 (meta 1.5: “Fomentar la resiliencia de los pobres y las personas que se encuentran en situaciones vulnerables y reducir su exposición y vulnerabilidad a los fenómenos extremos relacionados con el clima y otras crisis y desastres económicos, sociales y ambientales”), el Objetivo 6 (meta 6.2: “Lograr el acceso equitativo a servicios de saneamiento e higiene adecuados(…)”), el Objetivo 7 (meta 7.1: “Garantizar el acceso universal a servicios de energía asequibles, confiables y modernos”), entre otros.

Forma parte de los derechos humanos básicos y contribuye además a otros aspectos económicos, sociales y culturales del desarrollo de individuos, hogares y comunidades. Por el contrario, una vivienda inadecuada tiene un impacto negativo en la equidad e inclusión urbanas, la seguridad urbana y las oportunidades de subsistencia, y tiene repercusiones negativas para la salud. 

La Nueva Agenda Urbana, aprobada en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre la Vivienda y el Desarrollo Urbano Sostenible (Habitat III) que se llevó a cabo en 2016 en Quito, recoge en numerosos puntos la relevancia del derecho a la vivienda y su relación con el desarrollo urbano sostenible. Recoge asimismo el enfoque planteado por el Programa de Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU-Habitat) referido a la “Vivienda en el Centro”, que pretende poner el tema de la vivienda en el centro de las agendas locales y nacionales, integrándolo dentro de los marcos y las estrategias nacionales de desarrollo. 

Párrafo 46 NAU: “Nos comprometemos a promover la función de las viviendas asequibles y sostenibles y la financiación de la vivienda, en particular la producción social del hábitat, en el desarrollo económico, y la contribución del sector para estimular la productividad en otros sectores económicos, reconociendo que la vivienda aumenta la formación de capital, los ingresos, la generación de empleo y el ahorro y puede contribuir a la transformación económica sostenible e inclusiva en los planos nacional, subnacional y local“.